- Para esto entraré en mi
pasado y en las cosas que me gusta hacer.
Desde mi niñez, me
llena de regocijo y de paz; armar o desarmar cosas. Al hacer memoria encuentro
que dentro de mí siempre ha estado este deseo de indagar cómo funcionan las
cosas, esto siempre me llamo la atención. Mis juguetes nunca duraron mucho
tiempo y tampoco los de mis hermanos, luego que nos aburríamos de ellos
procedíamos a mirar; a entender como era que estos funcionaban.
Luego de esa etapa y
ya junto con nuestros vecinos mirábamos y analizábamos desde diferentes
perspectivas formas de darle solución y arreglar nuestros propios juguetes. Además
de eso cabe resaltar que mi padre era amante a la mecánica, lo que me
proporcionaba la opción de mirar como él en compañía de sus herramientas
arreglaba cosas y obviamente poco a poco, iba teniendo acceso a esos utensilios
mecánicos que mi padre utilizaba para que las cosas tomaran su forma original.
Luego en la
adolescencia y ya un poco más maduro, me enamoré de las matemáticas y al mismo
tiempo tuve a un profesor que nos enseñaba esta área de una manera muy básica y
entendible; lo que me facilitó su aprendizaje, hallando además punto de
conexiones con la mecánica. En ese momento de mi vida ya arreglaba bicicletas y
cosas sencillas que hacen parte de los objetos que encontramos en las casas.
Pero en algún punto de mi vida, no sé cuándo, ni tampoco en qué momento,
paso algo inexplicable.
Sucede que a medida que este deseo natural por arreglar o diseñar cosas
avanzaba, paralelamente también iba progresando la pérdida de FE en mi mismo y
la pérdida de FE en todo.
Esta situación aún trato de explicármela porqué sucedió o cuando o donde.
Lo cierto es que desde que abandoné la FE, todo ha estado mal para mí.
La tristeza, la ira y la soledad (aunque este en medio de mucha gente); han
tomado forma en mi personalidad.
En mí, hay muchas teorías que pueden inducirme a esclarecer por qué
razón hubo un abandono de FÉ de mi parte.
- Tal vez fue por falta de
interés.
Le fui perdiendo el
interés a todo. Inclusive perdí el interés en mí mismo. Lo enrarecido de todo,
es que, al hacer una introspección acerca de mí, me doy cuenta de que me gusta
inducir progreso a las vidas de otras personas y, de hecho, he alcanzado
algunos éxitos en esta tarea.
Lo que me conduce
nuevamente a meditar -“sí en muchos
casos he logrado producir cosas positivas en las personas”- Por qué razón, no trato de provocar el mismo
efecto en mi propia vida. Es una inconsistencia y al mismo tiempo un gran
enigma, ya que al parecer no quiero confrontar esta situación, la cual es
bastante absurda o simplemente; es como si al parecer no estuviera dispuesto a
tomar ese camino que esta hay, y que conscientemente también sé, que me
enrutara a alcanzar esos grandes tesoros espirituales que están destinados para
mí.
·
Tal vez lo ocurrido es que le preste más atención a las cosas que dicen
los demás acerca de mí.
Esta es una circunstancia
que he permitido avivadamente en mi vida. En relación a esto que comento, me
refiero a que siempre trato de hacer las cosas a como pienso que las personas
mejor las verán. Esto sin importarme lo que en realidad deseo mostrar o
simplemente restándole importancia a lo que en realidad quiero expresar. Efecto
que me ha llevado a edificar una estructura falsa en lo respecta a mí, mis
argumentos y toda la realidad que me circunda y que me envuelve con las otras
personas.
- Tal vez es causa de mi irregularidad
en mi espiritualidad
El continuo éxodo que
tiene mi sinceridad, en relación a la confrontación que exige la realidad, sumada
a el constante alejamiento de mi verdadero camino, son aspectos que tomaron
forma en mi yo interno; con el venenoso argumento que nos induce a creer en una
supuesta seguridad que contrae, el seguir las mismas rutas que todo el mundo
toma.
Todos estos tóxicos
traen con sigo una enfermedad del alma, la cual toma forma, porque sencillamente
te permites contaminarte alejando tu alma de su verdadero propósito original, o
en otras palabras, simplemente estas persiguiendo un designio que no es el tuyo.
Y a medida que esto sucede, las tristezas y deserciones van tomando lugar en tu
vida; e iniciamos a atesorarlas sin darnos cuenta; esto último es equivalente a
cuál si estuviésemos estimulando una adicción. Aspectos negativos que mi propio yo, permite
para escaparnos de nuestra realidad y bifurcándonos el camino; de manera que me
aleja de mis más francos deseos y de las metas que con honestidad anhelo
alcanzar.
Todas estas son circunstancias
que supongo han deteriorado mi creatividad, mi inspiración, mi espiritualidad y
la férrea conexión que considero debo tener con EL GRAN YO SOY.
Quiero ser lo más sincero posible con el lector de este texto,
diciéndole que creo que son todas las cosas que conozco, y que considero
pudieron haber causado el desconocimiento que padezco del significado de la
palabra FE.
Aquí si me quiero detener y meditar mucho para
llegar a una respuesta satisfactoria.